Tengo un hijo de 15, el tiene momentos tan amorosos pero hay momentos que no se le puede hablar y totalmente agresivo, se hiere el mismo dando puñetazos en la pared. El insiste que yo no lo escucho, y yo digo que él quiere que hagamos lo que él quiere. Estoy preocucapada por que tiene reacciones preocupantes.

“Te odio, por favor…no me abandones”, a modo de eslogan sobre lo que puede acontecer en la adolescencia, podemos decir que la ambivalencia afectiva es uno de los motores que se ponen en marcha en esta etapa de la vida donde el ya “no niño” necesita recorrer un difícil camino hacia la diferenciación con las figuras de apego y el sistema familiar. En ocasiones este proceso se complica y emergen situaciones caóticas, desagradables y con enfrentamientos entre su parte infantil y su parte adulta que va asomando en medio de un torrente de emociones y una falta considerable de contención y resolución de conflictos. La comunicación se torna confusa y existen dificultades entre oir y comprender en los padres y entre contar y expresar en los hijos. Es completamente normal que sintáis angustia y recomendable que podáis pedir ayuda, tanto para ayudar al menor a resolver esta nueva etapa como para generar cambios en la dinámica del sistema familiar que seguramente sean necesarios.

 

Le han hecho un test psicológico en el colegio a mi hija de 5 años y el resultado de madurez intelectual le ha dado muy bajo, sumado a un alto nivel de ansiedad. ¿Es un indicador definitivo o algo modificable dada su edad?

Mi recomendación es que consultes con profesionales de Salud Mental Infanto-Juvenil (psicólogos/psiquiatras). Habrá que valorar qué prueba se la ha pasado a tu hija, si es lo suficientemente sensible para llegar a esa conclusión, y complementarla posiblemente con otras, sin olvidarnos de lo más crucial, una entrevista tanto con su hija como con los padres para evaluar a la niña, el desarrollo evolutivo de la misma y su familia. El hecho de que se sugiera que existen factores emocionales involucrados, sería indicador de que habría que valorar si es así, y en caso de que existan trabajarlos, ya que estos pueden interferir en lo que es el desarrollo psicomotriz normal de un niño. Respondiendo a tu pregunta sí que sería modificable, pero habría que trabajar.No hay que olvidarse de que los test llegan hasta donde llegan, también habrá que ver cómo estaba la niña esos días. No obstante lo más recomendable es ponerse manos a la obra y solicitar ayuda profesional.

¿Cómo afecta las drogas en los adolescentes?

Pregunta complicada de responder sin saber de qué droga hablamos, cada sustancia dará sus propias manifestaciones en función de la cantidad de sustancia consumida. Voy a responderte de manera general con algunos síntomas que hacen sospechar un trastorno por abuso de sustancias, lo que podríamos considerar como efectos, pero lo mejor es que contactes con algún profesional de salud mental que resuelva tus dudas de una manera concreta. Pueden darse cambios de humor (depresión, euforia, irritabilidad), alteraciones en el comportamiento, aparición de conflictos familiares e interpersonales, alteraciones en la capacidad cognitiva (dificultades en la atención-concentración), disminución del rendimiento escolar, faltas al colegio, cambio de amistades, transformación de la manera de hablar y vestir, aumento de la necesidad de dinero, cambios en los horarios y actividades, además de en los patrones de sueño y alimentación. También aparición de comportamientos de riesgo.

 

Mi nieto no se despega de la computadora, únicamente la deja para dormir y en cuanto despierta ahí esta otra vez en sus juegos. Tiene 18 años ¿qué puedo hacer?

Lo que describe es mas preocupante si es la única actividad a la que dedica tiempo, no sale con amigos, o no escucha música, si no practica algún deporte y así pudiera repartir el tiempo de ocio con otras aficiones. Si como dicen mis compañeros su nieto tiene episodios de ira e irritabilidad deberían de consultar con un experto en el área de adolescencia ya que parece que es la única manera que está encontrando de sentirse bien. Además la falta de autocontrol y otras variables típicas de esta edad dificultan que ellos por si solos puedan resolver la situación.

Mi hijo tiene baja autoestima debido al acoso escolar, lo he llevado a terapias psicológicas y no le ha funcionado. ¿Es necesario un psiquiatra para curarlo?

Lo primero sería frenar el factor externo que está minando la autoestima de su hijo. Después habría que valorar si sería necesario tratamiento psicofarmacológico para aliviar el síntoma actual, puede que ese descenso de la autoestima tenga que ver con un síndrome depresivo al que se haya llegado por el bullying, y como apuntó mi compañero lo fundamental sería la psicoterapia para conseguir cambios. Ver qué factores están influyendo para que su hijo sea carne de cañón para acosadores (algo que de por sí es traumático), ampliar sus recursos para hacer frente, todo entendiendo la mente de su hijo en su globalidad. En ese sentido, romper el estigma del psiquiatra; no tiene porque sólo medicar, es una de sus armas para trabajar, pero existen otras (entre ellas la psicoterapia). Normalmente hacemos una evaluación inicial para ver si hace falta o no medicación, pero puede que sea algo susceptible de tratamiento sólo psicoterapéutico.

 

Tengo una hija de 16 años que tiene problemas para relacionarse. Prefiere ir con nosotros (sus padres) que con amigos. Se pone muy nerviosa si tiene que salir. No se como ayudarla. Ya la llevamos al psicologo pero no adelanta

Si tu hija tiene una dificultad en relacionarse, quiere decir que le cuesta mucho comunicarse y expresar cosas suyas a los demás. Como madre, puedes favorecer esta comunicación y apoyar así a tu hija en su dificultad.
Puedes transmitirle tu sensación y preguntarle cómo se siente ella, si le ayuda ir al psicólogo, si siente que avanza, si quiere que le ayudéis de otros modos…Para que ella vaya expresando cosas propias es importante que sienta que el otro le escucha y le tiene en cuenta. Hablando con ella podéis ir valorando qué decisiones podéis tomar conjuntamente.
Si ella siente que va avanzando, es importante que puedas confiar en su sensación y en el tratamiento y mostrarle tu disponibilidad para lo que necesite.
Si por el contrario, ella coincide en sentir que no le ayuda, es fundamental que podáis hablarlo con el psicólogo y valorar qué posibilidades hay.
Creo que así le ayudas a ella y también te cuidas a ti, expresando tu preocupación y escuchando su respuesta.

 

Tengo una hija de 15 años y es muy negativa, piensa sobre ella que es fea, tonta y siempre dice que no a todo. A repetido dos años de curso por que en matemáticas saca 0 siempre, pero en las demás asignaturas es muy buena alumna. He pensado llevarla a un psicólogo para descubrir su bloqueo.¿Qué hago?

Crecer duele. La adolescencia es desde luego un momento de desencuentro con uno mismo y con el mundo que nos rodea. En esta etapa vital se ponen en marcha nuevos mecanismos de defensa y repertorios comportamentales desconocidos hasta el momento. Parece que conocerse a sí misma está resultando difícil y que el malestar que tiene con su propia estima está dificultando e impidiendo un buen desarrollo escolar. Repetir curso tiene que ver no sólo con las habilidades de aprendizaje sino también y fundamentalmente con el estado de ánimo y los recursos personales de afrontamiento. Parece que su estado de ánimo depresivo está siendo la manera de pedir ayuda, su manera de expresar que las cosas no están marchando bien, que la visión de sí misma y el desarrollo de su personalidad le están haciendo daño. Así mismo el repetir curso dos veces sin duda debe indicarnos que la adaptación escolar no es adecuada. Sin duda alguna, no lo deje pasar, está en un gran momento vital de cambios.

 

Mis sobrinos no salen casi a jugar al aire libre, no interactuan con otros niños… pasan todo el día con estos juegos y ordenadores. ¿Cómo prevenir una adicción a la tecnología?

Los videojuegos pueden ser muy adictivos. Están hechos para serlo y cada vez son más atractivos y complejos. No obstante, tienen muchos efectos positivos en los videojugadores siempre que no pasen de ser una afición a ser una obsesión.
Cuando se trata de niños es fundamental el papel de los padres a la hora de poner límites en el tiempo de juego y vigilar los contenidos de los videojuegos. Por otra parte, conviene enriquecer el tiempo de ocio con otras actividades en las que haya contacto real con otras personas, evitar el aislamiento con la familia y estar pendientes de si jugar a videojuegos está afectando al rendimiento escolar.
Todo esto puede ser dificultoso porque cuando el menor está muy atraído por las nuevas tecnologías es difícil encontrar algo motivante fuera de este ambiente y puede ser muy costoso poner límites a su uso… pero es necesario si no queremos que la afición se convierta en algo perjudicial.

 

Tengo problemas con mi hijo de 12 años, cambia de actitud y es agresivo, incluso me ha golpeado alguna vez. Necesito ayuda, no sé qué hacer.

Cuando se presentan problemas con niños y adolescentes que desbordan a la familia es necesario acudir a un profesional de salud mental. Por otra parte, hay que estar mentalizados de que la solución en estas edades requiere que se produzcan cambios tanto en el niño/adolescentes como en la dinámica que los padres tienen con él. Los padres también deben estar abiertos al cambio. Es un error frecuente pensar que el único que necesita terapia es el hijo cuando en realidad un trabajo psicoterapéutco completo incluye trabajo con el hijo y trabajo con los padres en paralelo.

 

Llevo 10 meses sin salir de casa he dejado de leer, los estudios del instituto y del conservatorio, de hacer deporte y claro está de relacionarme con mis amigos. Cuando salgo a la calle nada me trasmite, ni leer ni escuchar música, ni hablar con alguien. ¿Como puedo volver a ser yo, a vivir?

En ocasiones podemos entrar en dinámicas muy negativas en nuestra vida que crecen a medida que pasa el tiempo alimentadas por el abandono de actividades que nos gustan/motivan y el aumento del aislamiento. A veces esas dinámicas negativas son tan fuertes que se necesita ayuda profesional para conocer cómo se ha llegado ahí, por qué nos mantenemos ahí y qué podemos hacer para salir. Porque no es fácil salir.
Coincido con los compañeros en que lo mejor que puede hacer es acudir a la consulta de un especialista en salud mental.